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La historia del Street Marketing Jamás Contada

La historia del Street Marketing se encuentra en las calles, en las aceras, en un paseo, en calzadas, en pasajes, en parques… Todo sirve como soporte para oler, tocar, escuchar, sentir. Para provocar al consumidor y que interactúe con el mensaje. El Street Marketing ocupa todos estos lugares reivindicándolos como espacios publicitarios y llevando sus acciones y mensajes a las arterias de la sociedad.

El Street Marketing combina la interacción directa con el target provocando un impacto increíble, un efecto sorpresa para el consumidor en su vida cotidiana. Esta manera de hacer publicidad —que no parece publicidad— transforma los mensajes en experiencias y, al consumidor en un fan que vive la marca. Por ejemplo, ¿Os acordáis de la acción de Street Marketing que eDreams organizó en el metro de Madrid? El comandante y su tripulación convirtieron el metro en un aeropuerto, simulando realizar un vuelo mientras hacían entrega de obsequios a los pasajeros.

Pues esto es el Street Marketing. Vamos a explorar su mundo: bienvenido a la historia del enfant terrible del Street Marketing.

 

Un paseo por la historia del Street Marketing

La historia del Street Marketing existe desde que la humanidad tiene consciencia de su capacidad para comunicar. Hablamos de los anuncios a viva voz con el redoble de tambores en los que se noticiaban las ejecuciones de brujas en las plazas públicas, de los artistas ambulantes de las calles o de los propios mercaderes que exponían sus productos en plazas deambulando por los mercados de pueblo en pueblo…

Sin saberlo, nuestros ancestros ya inventaron un modo de hacer publicidad en la calle. Pero la historia “moderna” del Street Marketing nace de la necesidad de las marcas por buscar una mayor y mejor influencia de su público. La denominación del término Street Marketing viene de los años 80. Sin embargo,  el concepto no nace con la acuñación del nombre. Viene de la década de los 50 en Francia y se desarrolla a partir del lanzamiento de la primera crema de protección solar bajo el nombre de Ambre Solaire. La estrategia fue trasladarse hasta las zonas de playa del país e ir desplazándose por las tumbonas de los bañistas. 

Antes de ello, la historia del Street Marketing, desde el principio del siglo 20 hasta la década de los años 1940 y 50, es mínima. El principal objetivo de los anuncios era educar al público en lugar de entretener o comprometerlo. Esto se traducía en carteles instalados en vallas públicas, en anuncios de periódico o de radio y, más tarde, en anuncios de televisión. Esto dio lugar a campañas tan hilarantes y peligrosas como el "fumar te hará delgado" o la campaña de anticonceptivos Lysol, el desinfectante que se presentó como un producto de higiene femenina…

Con el tiempo, los anunciantes se dieron cuenta de que sus técnicas de publicidad estaban saturadas y era más difícil llegar a la mente del consumidor. 

La revolución se produjo en la década de los 80. ¿Conoces a Jay Conrad Levinson? Él llevó en las librerías las grandes ideas del nuevo concepto de publicidad. A raíz de su libro y por primera vez en la historia, el Street Marketing se convierte en una herramienta fundamental para pe­queñas empresas con grandes proyec­tos y poco presupuesto. El Street Marketing entró con fuerza por su capacidad de crear acciones virales y perdurables en la memoria.

La sociedad actual no es como la sociedad de los años 80. Internet y la velocidad de la información han con­ducido a un perfil de cliente con la necesidad de experimentar nue­vas emociones.

 

El Street Marketing, hoy

Actualmente, generar una acción de Street Marketing se parece un poco a los bue­nos chistes; si el chiste es bueno pero la persona no le pone gracia, pierde su encanto. Pues en el Street Marketing igual. Se debe ofrecer una acción inte­resante, diferente y única, pero además tiene que captar la atención de la gen­te y generar comentarios. Un ejemplo de buen Street Marketing es la campaña de Volkswagen, The Fun Theory. Aunque no es actual, nos parece digna de atención. La acción tuvo lugar en Suecia y se transformó una escalera mecánica en un piano que sonaba cada vez que la gente pisaba los escalones.

Esta es la historia del Street Marketing, que no acabará aquí. Deberá seguir evolucionando para no parar de sorprender la mente del consumidor.

 

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Publicado originalmente en 25-nov-2014 16:12:00 , actualizado 14 septiembre 2019

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